Athenea M.

 Mi nombre es Athenea M. Nací en la ciudad de Roma en 1500, mis padres eran, Francesco Sparzinta un gran urbanista de la época, y mi madre era Florinda María, una bella y gran mujer que cuidó de mí y de todos mis hermanos. 

Yo fui la primera hija de mis padres; el día que cumplí dos años nacieron mis dos hermanos gemelos, Veneciano y Cassino, dos años más tarde nació Draco mi tercer hermano y por último un año después nació mi último hermano Emmanuel. 

Por fortuna o desfortuna del destino yo he vivido más de 500 años, ahora me encuentro cerca de un pequeño pueblo de Husavik, en Islandia llamado Hofën; solía vivir en una posada en el centro del pueblo pero ahora vivo sola en una cabaña a las afueras del mismo pueblo debido a mi condición. Aquí me dedico a cosechar un gran huerto que tengo en el jardín de mi casa, y cocino todos los vegetales que salen de mis cosechas y las vendo a los comerciantes del pueblo.

Soy una persona muy típica de mi país, soy de altura media, tengo mis ojos de color oscuro, cabello ondulado, largo y castaño. Tengo una gran sensibilidad al tacto y me encanta leer, desafortunadamente a lo largo de los años he perdido algo de mi visión, sin embargo aún puedo conservar parte de mi vista gracias a las gafas que uso a veces. 

Tengo una cicatriz cerca de mi cuello gracias a un accidente, esta misma cicatriz es gemela a una que tengo en mi mano derecha, por fortuna el accidente que ocurrió no me afectó en nada el movimiento de mis manos ya que yo soy zurda. Me gusta de vez en cuando tararear canciones que he aprendido a lo largo de los años, no es tan desagradable ya que tengo un timbre de voz ya maduro pero gracias a los años se ha desarrollado en una muy bella voz, por esto me gusta llevar siempre en mis bolsillos una pequeña flauta que me ayuda a afinar en cualquier momento que yo lo requiera y me encanta también llevar junto con ella porque todo una botella de agua de limón con pepino y un poco de goma de mascar.

Toda mi historia empieza con todo lo que ocurrió hace muchos muchos años . Tuve una niñez llena de alegría, sin embargo debido a la época que mis hermanos eran todos varones, a pesar que me amaban, no querían hacer mucho conmigo. Tenía un par de amigas en el arco de mi niñez pero nunca algo para poder considerar una amistad sincera, yo consideraba a mi madre mi mejor amiga. Tenía un amigo llamado Alfredo y él sí que fue mi amigo, nunca lo supo momento, pero yo estaba bastante enamorada de él, lo sigo estando.

Uno de los sucesos que más marcaron mi niñez, y toda mi vida fue el asesinato de nuestro querido hermano Emmanuel. Éstas cosas nunca pasaban, claro, después de tantos años de vida ahora pienso que probablemente ese fue el inicio de toda la maldad en el mundo. Un suceso bastante extraño, también fue el inicio de muchos muchos hechos muy extraños que combinaron con la maldición que tengo de por vida. Está toda la familia reunida en la casa, ya que era mi cumpleaños número 21, eso quiere decir que mi hermano Manuel tenía 16 años, ya no era para nada un niño Sin embargo seguía siendo el más pequeño de todos, a pesar de qué era mi cumpleaños no se sentía nada alegre, ya que también por ese tiempo yo estaba comprometida con un hombre al cual no amaba y esa era nuestra primer fiesta como pareja oficial. Ya que jamás le conté mi amor Alfredo, él decidió buscar otra pareja, ellos también se encontraban celebrándome. Por un segundo todo se apagó, todas las luces murieron, cuando regresaron, comenzó a llover. Claro esto no sería muy extraño en el siglo XXI, pero en aquel tiempo fue bastante extraño porque eran velas era fuego, que se apagó, y como magia volvió a prender. Al inicio fue una brisa muy suave, sin embargo al pasar de los segundos se convirtió en una fuerte tormenta. Nadie podía irse, así que mi madre acomodó varios cuartos para todos mis invitados. Me fui a dormir, y yo solo recuerdo que será que cerré los ojos por un breve momento cuando de pronto llega mi hermano Draco y me grita que debemos de salir rápido ya que la casa está en llamas, yo sin pensarlo salí corriendo tratando de avisar a todos los que me encontraba en el camino lo mismo que me dijo Draco, al salir nos dimos cuenta que efectivamente la casa se estaba quemando, pero no toda, sólo una habitación en particular, la habitación de mi hermano y Emmanuel. Cuando se logró apagar el juego ya era demasiado tarde.

 Mi familia siendo de alto abolengo, con mi padre siendo un hombre de alto rango, quedó devastada. Más tarde nos enteramos que el culpable había sido uno de los empleados quien no podía soportar la existencia de mi hermano, según sus palabras. El tiempo pasó y yo seguía muy adornada por la muerte de mi hermano. Sin embargo había una boda que me esperaba, evento el cual no podía ser evitado. Una semana antes de la boda me encontraba tocando el clavecín, actividad que me solía encantar sin embargo lo que sucedió ese día me hizo recordar ese instrumento con mucho dolor estaba enseñando una hermosa pieza cuando siento mucho antes de haberlo visto, Alfredo, Mi mejor amigo, llega sienta mi lado como con mucha calma me pregunta si puede hablar conmigo, yo le contesté que sí, es rápidamente y con lo que veo o vi en ese momento lleno de pasión, declaró su amor por mí, en ese momento yo fui la mujer más feliz en toda la existencia, sin embargo cuando comienza escuchar que te vi debido a la fecha tan cercana de la boda, tendríamos que huir yo no pude evitar pensar en mi familia, en mi madre y mi padre, si me hubiera ido había sido una enorme angustia para ellos, lo cual con todo el dolor en mi corazón y se la cosa que más me he arrepentido de largo todos estos años, me acerqué a él muy lentamente, lo miré directo a sus ojos tan bellos, le dije que era el hombre que más amaba en el mundo y pude ver en ese momento una sonrisa en su rostro la cual me partió aún más el corazón, sin pensarlo dos veces le regalé mi primer beso al mismo tiempo que una lágrima caída de mi rostro antes de que pudiera perder el nervio, le dije que a pesar de los sentimientos yo no podría hacerle eso a mi familia, muy lejano distinguí que había comenzado a llover, como cuando pasó ese día que mi hermano Emmanuel falleció, Alfredo salió furioso de mi casa y yo salí corriendo detrás de él, la lluvia ya había convertido en tormenta, yo no podría soportar perder a mi mejor amigo también, él me ignoró y siguió su camino hasta las afueras de mi casa que daban a un bosque, yo corrí detrás del llamándolo por su nombre cuando de repente una figura se paró delante de él nos miró a los dos con una serie de palabras que no pude entender no se apuntó con una especie de armas al momento no le entendí, pero habíamos ido hechizado con una bruja, magia negra muy antigua. Yo me desmayé, cuando desperté, sentí todo diferente busque Alfredo pero no estaba por ningún lado y por él hasta que Luigi, mi prometido me encontró y me llevó a la casa de mis padres. 

No volví a ver a Alfredo por mucho mucho tiempo después. Me casé con Luigi, la noche de bodas, más tarde aprendí que fue nada agradable y bastante egoísta, pero yo no lo sabía. No pude tener hijos, Luigui y yo nos amamos pero para la vista de la sociedad éramos perfectos, a pesar de no poder conseguir un bebé. El nunca hizo nada malo, sólo me ignoraba, a lo largo de todo nuestro matrimonio. Comencé a notar algo muy extraño, cuando a él le comenzaba a salir el cabello gris yo seguía viendo a mi igual que cuando cumplí 21 años, sólo que ya tenía 40. Esto lo noto cuando cumplimos 50 años de casados, toda nuestra familia ya no estaba, éramos sólo él y yo y me confundían con su nieta. Y me preguntó si era una bruja, claro que le dije que no, pero le conté lo que pasó ese día. A pesar de que no nos amábamos como pareja, nos apreciábamos mucho y él me protegió hasta cuando pudo. Cuando murió, yo parecía más joven que nunca. Y vi huyendo ya que si se descubrió mi secreto me colgarían por bruja. 350 años más tarde, mientras recorría las bellas calles de España un hombre alto pasó junto a mí, lo reconocí de inmediato, era Alfredo en la desesperación me aventé a él, para que no pudiera oír, él me reconoció rápidamente y me llevó a un lugar seguro para poder hablar. El amor nunca había muerto, ya que yo jamás lo había olvidado. Tuvimos dos hermosos hijos, el más pequeño era igual a mi hermano Manuel, yo no podía evitar llorar un poco cada vez que lo veía. Sin embargo la felicidad no duró mucho debido a la condición que padecemos Alfredo y yo, cuando nuestros hijos ya tenían 22, parecían ser nuestros hermanos mayores. Ellos nunca cuestionaron nada, pero siempre se les veía estar conscientes de lo que nos pasaba. Cuando murió el último de mis hijos por edad, mi hermano Alfredo no pudo soportar la injusticia del hecho, dijo que jamás volvería a sufrir así, se fue una fría noche de diciembre, debes en cuando lo siento mirándome desde muy lejos pero jamás se ha acercado. Para mí el mayor logro, había sido poder encontrarlo y tener una familia con él. Y mejor recuerdo cuál es la primer navidad que personas como hombre y mujer al lado de nuestros bellos hijos. Lo peor que he hecho y sigo haciendo es dejar Luis, me da temor que me rechace otra vez.

A lo largo de esta vida he aprendido demasiadas cosas, una de estas es que a pesar que nunca lo he visto, sí que sentido a Dios, en múltiples ocasiones, le pregunto todos los días cuál es mi objetivo con esto. Creo que la política puede ser buena o mala en todos los sentidos. He aprendido que el sexo es una de las sensaciones más hermosas y es una persona que realmente amas, tu alma gemela. Aprendí que lo que realmente te llena en la vida y ser buena persona con todos porque hay gente  realmente increíble. Por último me gustaría bastante volver a ver, y tocar Alfredo, la persona con quien más confío, es el que aunque no lo vea me protege, sé que será el único que me extrañará cuando muera, si es que muero. El es un ser lleno de luz bromista cuando tiene que serlo y muy genuino, es el que me puede sacar una sonrisa muy real. Es una persona honesta, siempre me ha apoyado en todos los sentidos, En todos y en cada uno de mis proyectos. Él es muy sensible y abierto con sus sentimientos, siempre trata de cuidar a todos y sé que si fuera el último día de mi vida me gustaría pasarlo con él. Con él y con todos los cuadros que he logrado hacer durante mi vida, ya que ese fue el arte que desarrolle es el arte que hoy les comparto.

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